En materia de petróleo y demás hidrocarburos, la Reforma Energética incluye 5 elementos fundamentales:

  • Retoma, palabra por palabra, el texto del Artículo 27 constitucional del Presidente Lázaro Cárdenas. Esto permitirá al Gobierno de la República celebrar contratos de utilidad compartida con el sector privado, cuando así convenga al interés nacional; y con ello, generar energía más barata para todas las familias mexicanas. Con los contratos de utilidad compartida, el país se mantiene como el único dueño de las reservas petroleras, de la renta petrolera y de la gran empresa que es Petróleos Mexicanos.
  • Con un nuevo Régimen Fiscal para Petróleos Mexicanos, el Estado Mexicano actuará como dueño de la riqueza petrolera, con visión de largo plazo, y no como un recaudador con necesidades de corto plazo.
  • La reestructura de PEMEX. Los retos globales exigen la reorganización de sus subsidiarias en dos divisiones: Exploración y Producción; y Transformación Industrial.
  • Mejorar las condiciones de transparencia y rendición de cuentas en Petróleos Mexicanos, respecto a las obras, las adquisiciones y los contratos de utilidad compartida con particulares. Asimismo, los mexicanos contarán con un adecuado acceso a la información sobre el estado y administración del patrimonio energético nacional.
  • Establecer reglas de contenido nacional en las compras y proyectos de infraestructura de PEMEX. El objetivo es utilizar el gran poder de compra del sector energético, como palanca de desarrollo de la nueva política industrial mexicana.