El Plan de Guadalupe fue proclamado en la Hacienda de Guadalupe, Coahuila, el 26 de marzo de 1913; en este documento Venustiano Carranza desconocía a Victoriano Huerta como Presidente de la República, así como a los Poderes Legislativo y Judicial de la Federación y Gobiernos Estatales que reconocieran al régimen Huertista como legal.

De igual manera unificó a las partidas rebeldes y estableció la organización del Ejército Constitucionalista, el propio Carranza como primer Jefe y a la vez, encargado del Poder Ejecutivo. Este documento dio origen al Ejército Mexicano actual.

Con una claridad de metas y precisión de objetivos, el resultado del Plan de Guadalupe fue el triunfo de la Revolución y la promulgación de la Constitución de 1917. De ahí surgiría una Nación sustentada en los valores de la paz, el respeto a la ley, la democracia, la justicia y la equidad.