Uno de los más altos honores que tengo como Presidente de la República, es ser Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. Por eso, hoy tuve el orgullo de encabezar la conmemoración del 102 aniversario del Ejército Mexicano, institución militar surgida del pueblo; identificada con las aspiraciones del pueblo; y consagrada al servicio del pueblo de México.

El Ejército Mexicano, siempre disciplinado y siempre dispuesto a servir a la sociedad, es una militar surgida del pueblo; identificada con las aspiraciones del pueblo; y consagrada al servicio del pueblo de México. La grandeza y el prestigio del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea, son firmes y permanentes.

Como instituciones al servicio de México, la honorabilidad de nuestras Fuerzas Armadas, está por encima de cualquier sospecha o duda. Bajo la guía de sus elevados valores e ideales, seguirán renovándose, para responder a los desafíos de nuestra sociedad y de nuestro tiempo.

Reconozco en nuestros soldados de mar y de tierra, a mexicanos ejemplares; a mujeres y hombres valientes, leales y patriotas. Son garantes del México libre y soberano, que hemos edificado con el trabajo de varias generaciones. Los convoco a mantener la autoridad moral y la estima social que los han distinguido durante 102 años de servicio ejemplar y de lealtad incondicional a México. ¡Felicidades!