La Procuraduría General de la República (PGR) a través de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo, por conducto de su Delegación en Puebla, aportó elementos de prueba al Juez Tercero de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales en el estado, quien dictó sentencia condenatoria contra dos personas. 

Este proceso tuvo como origen una denuncia presentada ante el Ministerio Público de la Federación, por parte de una menor de edad que fue sustraída de la población de Tepetlixpa, en el Estado de México, junto con su prima, también menor de edad. 

Ambas fueron trasladadas a Puebla y sometidas a explotación sexual por parte de una organización delictiva, que operaba en distintos municipios de la entidad y de la cual los dos procesados formaban parte. 

El Ministerio Público de la Federación ofreció pruebas al Juez de la causa, quien pudo comprobar la responsabilidad penal de los ahora sentenciados. A uno de ellos le impuso una pena de 58 años de prisión y multa de 164 mil 430 pesos, por los delitos de delincuencia organizada, trata de personas, lenocinio, corrupción de menores y portación de arma de fuego sin licencia. 

Su detención se realizó durante un cateo realizado en un bar ubicado a 100 metros de la carretera Acatzingo-Tepeaca, en el municipio de Los Reyes de Juárez, donde fungía como encargado del lugar y se encontraba en posesión de un revolver calibre 22, marca Halkon, abastecido con ocho cartuchos útiles. 

El segundo imputado, fue sentenciado a 25 años de prisión y multa de 158 mil 760 pesos, por ser penalmente responsable de los delitos de delincuencia organizada, trata de personas y corrupción de menores. Fue detenido durante un cateo en un bar ubicado en la calle prolongación Hidalgo, sin número, en el municipio de Huixcolotla, donde se desempeñaba como encargado. 

En ambos casos el Ministerio Público de la Federación encontró mujeres, menores y mayores de edad, que eran obligadas a prestar servicios sexuales y a consumir habitualmente bebidas embriagantes con sus clientes. 

Además las hacían realizar espectáculos de carácter lascivo o sexual, que eran controlados, vigilados y administrados por los hoy sentenciados, quienes cumplirán sus penas en el Centro Federal de Readaptación Social Número Cinco Oriente, en el estado de Veracruz.