Muy buenos días a todas y todos. Es un honor para mí estar con ustedes en el Intercambio Binacional de Procuradores y Fiscales Generales de Justicia de la Alianza Estatal de la CWAG.

Quiero agradecer a Ellen Rosenblum, Presidenta de la CWAG, así como a Doug Chin y Mark Brnovich Vicepresidentes de la Conferencia.

A Lawrence Wasden, Procurador General de Justicia del Estado de Idaho y ex Presidente de la CWAG —quien me acompaña en el presídium el día de hoy—, gracias por su amable invitación a este intercambio de reflexiones.

Es, desde luego, un privilegio participar en este foro para discutir temas de suma relevancia para nuestra región.

A todos los miembros de la Conferencia de Procuradores Generales de Justicia del Oeste de Estados Unidos de América, deseo felicitarlos por su compromiso inquebrantable con la mejora constante de la calidad en la impartición de justicia, tanto en Estados Unidos como en México, mediante espacios de diálogo como éste.

Saludo con aprecio a Tobey Bradley, Representante de la Embajada de los Estados Unidos de América en México. Muchas gracias por su labor constante para que las fronteras geográficas no representen un obstáculo para mantener el estado de derecho y abatir la impunidad.

Saludo con afecto a la Dra. María de los Ángeles Fromow, titular de la SETEC, y a la Dra. Patricia Bugarín Coordinadora Nacional Antisecuestro, bienvenidas y gracias por acompañarnos.

Procuradores de Justicia de las Entidades Federativas e integrantes de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, representantes de órganos de gobierno y organismos autónomos.

Estimados compañeros y colaboradores de la Procuraduría General de la República que hoy me acompañan.

Señoras, y señores.

Uno de los compromisos principales de la administración del Presidente Enrique Peña Nieto y mío, al frente de la Procuraduría General de la República, es trabajar día a día para alcanzar un sistema de procuración de justicia efectivo, al mismo tiempo que respetuoso de la dignidad de todos los involucrados en los procesos penales.

Éste debe de funcionar en beneficio de los ciudadanos, actuar con la mayor transparencia, someterse constantemente a mecanismos de rendición de cuentas y operar en todo momento en el marco del respeto y la defensa de los derechos humanos.

Para ello, es necesaria la colaboración de los tres poderes de la Unión, de todos los órdenes de gobierno y de la sociedad civil.

Pero además, no podemos ignorar que la delincuencia, particularmente el crimen organizado, se ha sofisticado y trasciende fronteras.

Combatirlo de manera más eficaz requiere una permanente colaboración interinstitucional e internacional, invertir permanentemente en la actualización de nuestros sistemas de trabajo a partir de la experiencia internacional.

No sólo es deseable el intercambio de información y la colaboración con autoridades y actores de otros países, sino que es nuestra obligación, establecer y fortalecer los mecanismos de cooperación internacional que garanticen a la sociedad que el refugio de delincuentes fuera de la jurisdicción nacional no suspende el combate a la criminalidad.

A través de los años, hemos visto los frutos de la relación de intercambio entre los cuerpos de seguridad y las autoridades judiciales en ambos lados de la frontera común entre México y Estados Unidos.

En mi gestión como Procuradora General de la República, he visto el impacto positivo de las acciones de colaboración e intercambio de información en materia de tráfico y consumo de drogas, en la promoción y aplicación de instrumentos jurídicos internacionales sobre la trata y tráfico de personas, o en materia de extradiciones.

Sobre este último tema, por ejemplo, es claro el esfuerzo que llevan a cabo ambas naciones para suscribir y poner en marcha instrumentos jurídicos internacionales que reporten los mayores beneficios mutuos en la intención de someter a la justicia a quienes violen la ley y abatir la impunidad.

Evidencia de ello es que entre septiembre de 2014 y septiembre de 2015, la Procuraduría General de la República presentó 16 peticiones formales de extradición a Estados Unidos a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

A su vez, el Gobierno de Estados Unidos presentó 79 peticiones formales de extradición.

En dicho período, México entregó a 45 personas reclamadas por la justicia de otras naciones, de las cuales, 44 (98% del total) fueron extraditadas a Estados Unidos.

El trabajo en materia de justicia requiere de acciones conjuntas, de diseñar esquemas de cooperación y coadyuvancia que beneficien a quienes establecen relaciones bilaterales o multilaterales.

Por esto, nuestra alianza con la CWAG es de suma importancia.

Desde que asumí la responsabilidad de encabezar la Procuraduría General de la República, puse en marcha un Plan de Trabajo cimentado en 4 ejes que son: transparencia y rendición de cuentas; procuración de Justicia eficaz; respeto y protección de los derechos humanos; y la implementación de un nuevo Sistema de Justicia Penal.

Por lo que hace a este último, como bien sabrán, en México vivimos un momento histórico en el que transitamos hacia un nuevo sistema penal acusatorio que marca también un cambio de concepción en la forma de entender la impartición de justicia.

La implementación de este nuevo modelo es un desafío, ya que su objetivo es minimizar las cargas procesales, dinamizando y flexibilizando el proceso de investigación para evitar que las causas se prolonguen indefinidamente hasta volverse una negación del concepto de justicia.

Para concretar la transición a este nuevo modelo, contamos con un Plan Maestro de Implementación que es nuestra guía para lograr una transición sistémica y ordenada y que prevé dar a todos los servidores públicos involucrados, herramientas que les permitan una comprensión y una práctica plena de este esquema de trabajo.

Al día de hoy, existen 27 delegaciones estatales que están aplicando un plan piloto.

Aunado a ello, se inició con la operación del Sistema Penal Acusatorio en Durango, Yucatán, Zacatecas, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí, Baja California Sur y Puebla.

En este último estado, se han llevado a cabo dos audiencias de juicio oral de los cuales se obtuvieron sentencias condenatorias.

Vamos avanzando y, en junio del año próximo, el nuevo sistema será una realidad en todas las entidades del país.

Esto lo digo con certeza no sólo por la preparación y el compromiso con los que trabajamos aquí en México, sino también por el apoyo que hemos encontrado en nuestros pares estadounidenses.

La implementación exitosa del Sistema Penal Acusatorio no puede simplemente descansar en instrumentos legales. La ayuda de la Alianza CWAG nos ha impulsado a dar los pasos adicionales que reclama México.

Ustedes nos han presentado sus experiencias y mejores prácticas en materia de juicios orales.

Con base en cursos, talleres, conferencias y acciones para perfeccionar las habilidades y conocimientos de la Policía Investigadora, Peritos y Fiscales que serán piezas clave para el nuevo sistema de justicia en México, la Alianza Estatal CWAG no ha dudado en contribuir con su experiencia, profesionalismo y dedicación.

De ello se han beneficiado los equipos de los procuradores, tanto a nivel estatal como a nivel federal, y con ellos quienes serán los encargados de procurar la justicia directamente de cara al ciudadano. Por ello, muchas gracias.

Con su colaboración, estamos cada día más seguros de que este sistema brindará acceso a la justicia alternativa a los mexicanos y detonará un cambio ideológico hacia una nueva cultura jurídica cuyo sustento es la reparación del daño ocasionado a las víctimas, y su acceso a la justicia pronta, gratuita e imparcial.

Las altas expectativas de los mexicanos en el nuevo sistema de justicia exigen nuestra preparación y nos retan a encontrar mecanismos vanguardistas de cooperación y colaboración para que no haya excusas.

Una mayor profesionalización y la adquisición de nuevos instrumentos para enfrentar los retos que se nos presentan, fortalecerán nuestro objetivo de poner a la ciencia al servicio de la justicia.

Todos los involucrados debemos desempeñar nuestro papel para construir un México más justo y más seguro.

No tengo duda de que el intercambio que se genere aquí traerá consigo un mayor compromiso por garantizar el acceso a una justicia eficaz a todos los ciudadanos.

Estimados miembros de la Alianza CWAG,

Como mexicana agradezco su valioso apoyo a este esfuerzo y, como Procuradora, admiro su dedicación. Los invito a iniciar esta jornada de diálogo y seguir haciendo de la transformación de México una realidad.

¡Muchas gracias!