La PGR, en colaboración con la Oficina Internacional para el Desarrollo, Asistencia y Capacitación de Fiscales de la Embajada de los Estados Unidos (OPDAT), implementó un programa integral de capacitación en materia de operaciones con recursos de procedencia ilícita.


  • Se impartieron dos actividades académicas en materia de operaciones con recursos de procedencia ilícita.​
  • Se capacitaron 75 servidoras y servidores públicos de la Procuraduría General de la República.

 

Con el más alto nivel de dominio en el tema, la Procuraduría General de la República (PGR) en colaboración con la Oficina Internacional para el Desarrollo, Asistencia y Capacitación de Fiscales de la Embajada de los Estados Unidos (OPDAT), implementó del 19 al 30 de octubre del presente año, un Programa Integral de Capacitación en materia de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita.

 

Como instructores participaron especialistas nacionales y extranjeros, lo cual  representa un gran apoyo para el Estado mexicano, en virtud de que dicho proyecto impulsó entre los participantes el intercambio de información, experiencias y buenas prácticas que fortalecieron la actualización de los conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para hacer frente a la evolución del fenómeno delictivo.

 

Durante el curso, se puso énfasis en que el lavado de dinero es un fenómeno antisocial de carácter criminal, generalmente con implicaciones internacionales, donde regularmente participa la delincuencia organizada y cuyo proceso consiste en ocultar, disfrazar o encubrir el origen ilícito de las ganancias derivadas de la comisión de actividades ilícitas, a fin de darles una apariencia de legitimidad.

 

El lavado de dinero, se mencionó, es una actividad ilícita transnacional, que se ha convertido en uno de los problemas más importantes de las políticas públicas contra el crimen organizado a nivel nacional y en uno de los retos más trascendentes de la sociedad internacional.

 

Los especialistas documentaron que con la apertura de las fronteras, los avances tecnológicos de las comunicaciones, que comprenden entre otros la llamada banca del espacio cibernético, los delincuentes realizan operaciones de forma instantánea y operan en un ambiente que les facilita ocultar su identidad, de donde resulta que el proceso de lavado de dinero se encuentra actualmente globalizado, ya que una o más de sus etapas pueden realizarse dentro y/o fuera del territorio de los países.