JESÚS MURILLO KARAM, PROCURADOR GENERAL DE LA REPÚBLICA (JMK): Primero que nada darles las gracias por su presencia aquí, darle las gracias al gobierno del estado de Tlaxcala, en específico al Gobernador, quien no tengo que señalar lo que ya es una tradición, gobierna un estado hospitalario, amable y con una muestra evidente de crecimiento, además con una enorme historia.

En Tlaxcala se pueden encontrar hechos históricos que son fundamentales para la historia de México y desde mi muy particular punto de vista, si nosotros quisiéramos encontrar raíces del federalismo contundentes en la época prehispánica.

Antes de que nuestra cultura se viera envuelta en la del mundo de entonces, era clara la configuración de un ente que podríamos llamar ya estado en Tlaxcala, en donde con contundencia, claridad, heroísmo, fuerza, no sólo se defiende la integridad y la soberanía nacionales, entendido como nación y territorio entonces; entendido como nación porque era un conjunto de conjunciones sociales que mantenían lazos comunes no sólo de comercio, sino incluso hasta las guerras eran planeadas, incluso hasta las guerras eran señaladas como acuerdos entre las propias naciones que se asentaban en el territorio nacional.

Esto hace de Tlaxcala un lugar ideal para iniciar esta primera Sesión Ordinaria del 2014 de la Conferencia de Procuración de Justicia de la Zona Centro.

Pero además, es un estado que ha mostrado una reorganización plena en cuanto a lo que nos hemos tenido que enfrentar en la modificación del mapa del delito en el país, y creo que también por eso es importante que esta Conferencia se desarrolle aquí en Tlaxcala.

Déjenme aprovechar la reunión también para agradecer lo que a mi gusto empieza a verse como el resultado grato de la coordinación posible entre quienes tenemos la tarea de enfrentar a la criminalidad y la coordinación también con quienes, auxiliando en la tarea de justicia en los términos señalados por la Constitución general de la República, el Ejército y la Marina se han convertido también en baluartes insustituibles de la restauración de las posibilidades de una vida más armónica del país.

Esta Conferencia de Procuración de Justicia que tiene objetivos precisos y concretos, tiene más allá de eso, objetivos más profundos, de mayor intensidad, es la oportunidad de pensar, reflexionar para poder actuar con pleno conocimiento del significado de nuestra tarea.

Fiscalías o procuradurías son, en el conocimiento de todos, la representación de la sociedad, pero creo que ya es el momento que entandamos la representación de la sociedad en toda la dimensión, que el constituyente le dio en la Constitución. 

Una representación social que tiene un fin que va mucho más allá de la simple persecución del delito, la consolidación absoluta y plena de lo que pretende ser fin del estado, la armonía social. Esa representación social implica que la sociedad le otorga a cada uno de los que representa, la administración de la procuración de la justicia, llámese Fiscal o Procurador, que pone en sus manos, con aquel concepto viejo del Derecho que hablaba de las instituciones de procuración como instituciones de buena fe; la capacidad para que esa sociedad repare dentro de sí misma los elementos que podrían destruir o deteriorar la cohesión y la firmeza social, esa es la tarea de los procuradores de justicia; y la tenemos que entender en toda su dimensión.

Las últimas reformas del 2008 para acá, han ido en el sentido de darle a esas procuradurías, a esas fiscalías, la plenitud de la representación. Las últimas reformas del nuevo Código de Procedimientos que nos implica ya un procedimiento distinto y al que tenemos que avocarnos de lleno, nos dan todavía una mayor facultad para poder entender nuestro papel de cohesionables de la integridad de la sociedad mexicana, nos obliga.

Tenemos que pensar que si esa es nuestra tarea, que si queremos ser auténticos representantes de nuestra sociedad, tenemos que ganarnos esa función, tenemos que hacer valer la función mediante la confianza de la propia sociedad, para poder no sólo ser los representantes legales, sino más importante, los representantes legítimos de esa sociedad; de la sociedad en el país, tanto en las procuradurías de los estados, como la de la República, puedan acercarse con la certeza de que van con quien va a representarlos legítimamente en el derecho, de quien va a representarlos legítimamente en las formas que nos hemos impuesto como sociedad para poder tener una vida armónica, adecuada y fundamentalmente, y ese es el propósito central, pacífica.

El ambiente de seguridad que tenemos que generar solamente puede darse si somos efectivamente capaces de entender el concepto de justicia, que va mucho más allá de la simple aplicación de la ley, que va mucho más allá del simple propósito del cumplimiento pleno de nuestra función; se tiene que entender que se tienen que convertir también en promotores de la conducta adecuada para una sociedad correcta y bien fincada.

Este es en esencia lo que los temas concretos de esta parte de la confederación de justicia deben llevar incluidos.

Que las decisiones que tomemos estén enfocadas en ese propósito, que entendamos nuestro papel en cuanto a la administración o a la procuración de la justicia, en esa plenitud total; que sean capaces de ganárselas a las sociedades que representan para que legítimamente, independientemente de legalmente, podamos decirnos representantes auténticos de esa sociedad.

 

Es en ese espíritu, es con ese propósito que nos reunimos hoy y yo espero que el resultado de estas reuniones alimenten, generen, reproduzcan y llenen en plenitud la capacidad de cada uno de nosotros para poderle decir a la sociedad: "tienes un representante legítimo en el que puedes confiar, al que puedes llegar y fundamentalmente con el que puedes colaborar para que el propósito de armonía y paz pueda darse en la sociedad mexicana.

Les deseo que trabajen muy exitosamente y que logren el propósito que estamos buscando.

Muchas gracias.