En el segundo día de actividades del Quinto Taller de INTERPOL sobre la Lucha contra el Contrabando de Materiales Nucleares que se lleva a cabo en la Ciudad de México, se dieron a conocer los sistemas tecnológicos más actuales y la forma en que se utilizan, para prevenir el tráfico de estos productos en puertos marítimos, terminales aéreas y carreteras de acceso al país.

El principal propósito, indicaron los expertos de INTERPOL, es eliminar el riesgo que representan para la población, tanto por las radiaciones que emiten estos materiales nucleares, como por su posible uso en la fabricación de armas de destrucción masiva.

Michael Connor, miembro de la Secretaría General de la Organización Internacional de Policía Criminal, señaló que INTERPOL ofrece de manera permanente a los países asociados, cursos y tecnología de última generación para vigilar los puntos fronterizos y las terminales aéreas y marítimas por donde ingresa la mayor parte de productos y mercancías.

Dicha tecnología, agregó, tiene capacidad de escanear desde grandes transportes y embarcaciones, hasta personas de forma individual, en virtud de que el tráfico de materiales radiológicos se puede presentar en grandes cantidades o en pequeñas porciones, ocultas entre la ropa o el equipaje, dependiendo del tipo y el uso que se le pretenda dar.

Explicó que, en los puertos y cruces carreteros, se coloca un arco denominado “RPM” que cuenta con detección de rayos gamma y neutrones, con el cual se escanean los vehículos en circulación y se alerta al personal de seguridad para que, en un segundo filtro, se realizarse una revisión detallada con el propósito de ubicar la fuente que emite la radiación nuclear y de esta forma asegurar el producto.

Precisó que para casos de tránsito de personas y de vehículos particulares en eventos públicos masivos, terminales aéreas o en operativos carreteros temporales, son utilizados dos sistemas “MDS”: el primero, consiste en una camioneta equipada con escáner, cámara de video y una estación central de alarma y el segundo, es una mochila individual que puede portar una persona si es que se requiere de mayor discreción y revisiones individuales.

El personal de INTERPOL advirtió que, entre la lista de materiales radiológicos más peligrosos, se encuentran el Plutonio, Neptunio y Uranio, porque con ellos es posible fabricar armas de destrucción masiva.