Durante el IV Encuentro Nacional de Servicios Medicos Forenses y VI Encuentro de la Red Iberoamericana de Instituciones de Medicina Legal y Forense, en el TSJDF.

México, D. F., a 22 de octubre de 2013 

Muchas gracias por muchas cosas. Creo que también tengo que personalizar el agradecimiento. 

Primero, al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, porque realmente a mi gusto, las tareas más efectivas son aquellas que más que promoverse al conocimiento público, son eficientes hacia el interior de cada una de las entidades. 

Y la relación que requiere y que reclama la impartición, la procuración y la búsqueda de la justicia nos obliga a estar muy cerca y yo quiero darle las gracias al Jefe del Gobierno porque la coordinación que se ha logrado, realmente es excepcional y se ha logrado gracias a ese interés, de ver las cosas de fondo más que la forma en que se presentan, cuidar mucho más el fondo que la forma. 

Tengo que decir lo mismo y agregarle algún adjetivo al trabajo del Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal. 

Hace unos días cuando firmábamos un convenio en la Universidad, dije que la necedad cuando se aplica a buenas causas se llama perseverancia, y quiero decirle al señor Presidente del Tribunal que admiro su perseverancia en estos temas, ha sido verdaderamente perseverante, innovador, creativo. 

Nos permite este tipo de cosas que nos hacen avanzar en algo que es crucial para que funcione, la capacidad que tengamos para integrarnos y coordinarnos en un solo sentido. 

Hacen que sepamos a dónde vamos, los que mueven las máquinas, los que arreglan las velas, no los que se acomodan al viento, pero sí los que acomodan las velas al viento y que no haya la posibilidad de que alguno reme en el sentido contrario a donde están remando los demás, porque lo único que se hace con ello, es perder el rumbo. 

Y lo que estamos tratando es de mantener un rumbo claro y fijo, hacia dónde y por eso le caímos encima a la Cruz Roja, hacia donde tienen experiencia, conocimiento. 

Experiencia profunda, seria y eso ha estado en las guerras más cruentas, en las situaciones más difíciles para la humanidad, saben lo que es tratar con desparecidos y con pérdidas, saben cuáles son los mejores mecanismos. 

Y sin ninguna ostentación y sin ningún ánimo de otra manera, recurrimos a ellos y firmamos convenios en donde les pedimos nos auxilien con las técnicas, los modos, las cuestiones que más eficientemente se han dado en el mundo con toda la modestia y que hoy por razones distintas a una guerra, padecemos en este país. 

También tengo que darle las gracias a la Cruz Roja y decirle que nos disculpe, le vamos a seguir cayendo encima. 

Es innegable que esta coordinación es crucial, la Procuraduría de la República trabaja con la Procuraduría del Distrito Federal -casi diría yo- como si fuera una y tampoco se trata de que se ponga sacos nadie, de que alguien logró un beneficio mayor que otro. 

Se trata de resolverle a la sociedad, se trata de dar respuesta, se trata de que la gente sienta que tiene autoridades eficientes que son capaces de generarle algo que es crucial para que la justicia funcione, la confianza de la ciudadanía en sus instituciones. 

Y por eso tenemos que trabajar muy profundamente, muy seriamente. 

Tenemos que hacer un esfuerzo enorme todas las Procuradurías de este país y la de la República, incluida, para lograr esa confianza de la gente, que nos permita que podamos saber muchas cosas que a ustedes les parecen increíbles cuando platican. 

Porque dicen -sabemos que este criminal está ahí- y no pueden creer que no lo sepan las autoridades. Y lo cierto es que no lo sabemos porque se ha perdido ese lazo entre la comunidad y la autoridad que permitiría que, incluso, la autoridad supiera más que los propios ciudadanos. 

Restaurar ese hilo de confianza, restaurar esa posibilidad plena de la colaboración entre la sociedad y las autoridades va ser el principio, el camino correcto para empezar a resolver los problemas serios que tenemos. 

Y el otro, es el entendimiento. El claro entendimiento de cada una de las partes que actúan en beneficio de la justicia de qué es lo que tienen que hacer, de cuál es su función específica, de con quién tiene que compartirlo, de cómo tenemos que hacerlo. 

Eso es lo que estamos haciendo hoy, pero muy ampliado, porque el problema de los desaparecidos nos rebasó al ámbito interno. 

Hoy si no entendemos la colaboración internacional, si no somos capaces de intercambiar la información que apenas aquí estamos tratando de sistematizar y acomodar con los países de origen, incluso, de muchos de los que desaparecen aquí, o de algunos que desaparezcan allá; vamos a seguir en la oscuridad total, en el tramo difícil de llevarle a quien sufrió la pérdida con pleno desconocimiento del destino de alguien, una posibilidad de por lo menos saber qué fue lo que pasó. 

Por eso mi mayor agradecimiento es a todos ustedes que tienen que ver con esto y tendrán que ver con esto y que nos van a ayudar a que podamos hacer en la justicia el ideal que reclama. 

Muchas gracias.