Durante la 1ª Sesión 2013 de la Conferencia de Procuración de Justicia de las Zonas Noreste-Noroeste.

Zacatecas, Zac., a 06 de mayo de 2013 


SUBPROCURADORA JURÍDICA Y DE ASUNTOS INTERNACIONALES, MARIANA BENÍTEZ TIBURCIO: Muy buenos días a todos, Licenciado Miguel Alonso Reyes, Gobernador constitucional del estado de Zacatecas, Licenciado Arturo Nahle García, Procurador General de Justicia de este bello estado, Doctor Homero Ramos Gloria, Procurador General de justicia del estado de Coahuila y representante de la Zona Noreste. 

Licenciado Carlos Alberto Navarro Sugich, Procurador General de Justicia del estado de Sonora y representante de la Zona Noroeste; Magistrado Juan Antonio Castañeda Ruiz, Presidente del Tribunal Superior de Justicia de este estado, Zacatecas; Diputado Gustavo Torres Herrera, Presidente de la Mesa Directiva de la LX Legislatura del estado de Zacatecas. 

Profesor Francisco Escobedo Villegas, Secretario General del Gobierno de Zacatecas; Licenciado Arnoldo Rodríguez Reyes, Presidente Municipal de este estado. 

Señores Procuradores Generales de Justicia de la Zona Noreste-Noroeste de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia. Buenos días a todos. 

Señores Subprocuradores de la Procuraduría General de la República, invitados especiales de las Procuradurías. Señores Delegados de la Procuraduría General de la República, que también están aquí presentes. 

Primero que nada quiero agradecer al señor Gobernador Miguel Alonso Reyes la cordialidad de su recibimiento y su generoso apoyo para poder llevar a cabo esta Primera Sesión Ordinaria de la Zona Noreste y Noroeste de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia. 

En nombre del señor Procurador General de la República le expreso nuestro sincero agradecimiento, que es un honor estar aquí el día de hoy. 

No hay aspiración más legítima de los seres humanos que vivir en un lugar seguro, en paz, donde tengan todos, la posibilidad de desarrollar su vida, la de sus hijos en condiciones de justicia e igualdad. 

Cuando la violencia, la corrupción, la impunidad en su comunidad arrebatan esta tranquilidad, limita sus derechos y libertades, es deber superior del Estado aclare de forma inmediata y eficaz para restablecer esas condiciones de paz y justicia a las que me he referido. 

Ello nos convoca el día de hoy, ésa es la razón del Estado y en particular, ésa es la razón de ser de instituciones como las nuestras, procurar justicia que se traduce en buscar que los responsables de la comisión de delitos, sean sancionados penalmente y reparen el daño causado a la gente. 

Ninguna sociedad humana ha logrado erradicar por completo la violencia y la criminalidad, eso se explica por la complejidad de esos fenómenos sociales. 

Hoy sabemos que la criminalidad se origina en múltiples causas, que tiene manifestaciones diversas y que incide de manera directa en la vida de los ciudadanos aceptando sus derechos y libertades. 

Justamente por la complejidad de este fenómeno y por la sofisticación del mundo de nuevas tecnologías, de modernos medios de comunicación y de transporte, la acción del Estado debe ser mucho más eficaz, debe ser capaz de concentrar esfuerzos, usar todas las herramientas jurídicas, tecnológicas y científicas que tenga a su alcance, así como utilizar todos los mecanismos factible de coordinación y cooperación con las autoridades del país, de los tres niveles de Gobierno y con otras acciones para estar en posibilidad de enfrentar este fenómeno delincuencial, que sin reconocer fronteras, vulnera a los ciudadanos de un gran número de países. 

Quienes estamos aquí el día de hoy, reconocemos esta compleja realidad, pero también reconocemos la gran ventana de posibilidad que significa unirnos, reunirnos, discutir temas comunes, sumar esfuerzos y coordinar nuestras acciones afín de ser eficaces en nuestro actuar. 

De ahí la importancia de los trabajos que deriven de esta Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, de este mecanismo que suma esfuerzos, establece compromisos y genera sinergias para la acción coordinada. 

En la Procuraduría General de la República queremos refrendar hoy nuestro compromiso de ser activos impulsores de la coordinación efectiva, entusiastas colaboradores en todas aquellas tareas que busquen dar resultados a la ciudadanía, afín de devolverle la tranquilidad perdida en las distintas regiones del país. 

Queremos construir una agenda común, que no sólo pretenda resolver las necesidades y prioridades de la Federación, sino también contribuir a resolver la de los estados. 

A fin de cuentas somos una Federación, formamos parte de un mismo país, los problemas que le afectan a una región o estado, afectan a todos los mexicanos. 

En esta reunión del día de hoy analizaremos temas de gran importancia para las zonas noreste y noroeste y, en general, para todo el país. 

Aspectos como la implementación del nuevo sistema acusatorio, la elaboración de un Código Único de Procedimientos Penales, el fortalecimiento de esquemas de intercambio de información y elaboración de protocolos de colaboración para la efectiva atención de delitos de alto impacto para la sociedad. 

Sin duda reflejan el interés de los todos aquí presentes en este estado a alinear objetivos con acciones, prioridades con las demandas más sensibles de la sociedad, y facultades y obligaciones con compromisos. 

Los que estamos aquí, estoy segura, estamos convencidos que el camino a seguir es el de la cooperación y la colaboración. Ya hemos comprobado, una y otra vez, que cuando se trabaja en forma coordinada, poniendo por delante el interés general, los resultados llegan mucho más rápido. 

Que sea pues, una reunión provechosa para todos nosotros, que los acuerdos a los que lleguemos el día de hoy en vísperas de nuestra reunión plenaria a celebrarse a finales de este mes en la Ciudad de México, sean cristalizados en acciones concretas, oportunas y eficaces. 

Eso es lo que espera el país de nosotros. 

Gracias.