La Procuraduría General de la República (PGR), a través de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo, por conducto de su Delegación en Baja California, incineró más de una tonelada de narcóticos, relacionados con diversas averiguaciones previas y causas penales. 

La diligencia ministerial dio cumplimiento al Programa de Destrucción de Narcóticos y a lo dispuesto en el Código Federal de Procedimientos Penales, el cual prevé la incineración de drogas aseguradas y los objetos que son instrumentos del delito. 

Las medidas se efectuaron en las instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) de la ciudad de Tijuana y en el stand de tiro de esa institución, que se encuentra en la ciudad de Mexicali, en presencia de autoridades militares y personal del Órgano Interno de Control de la PGR. Éste último verificó que el procedimiento se llevara a cabo en los términos de la normatividad en la materia aplicables. 

En la ciudad de Tijuana, lo incinerado incluyó 402 kilos 526 gramos 10 miligramos de marihuana; 31 kilos 213 gramos 069 miligramos de metanfetamina; 10 kilos 23 gramos 800 miligramos de cocaína; un kilo 23 gramos 700 miligramos de heroína; 109 gramos de plantas de marihuana; un kilo 51 gramos 300 miligramos de semilla de marihuana y 90 unidades de psicotrópicos. 

Finalmente en la ciudad de Mexicali, se incineraron 275 kilos 892 gramos 100 miligramos de marihuana; 222 kilos 60 gramos 220 miligramos de metanfetamina; 32 kilos 461 gramos 700 miligramos de cocaína; 29 kilos 684 gramos 400 miligramos de heroína; 313 gramos 300 miligramos de semilla de amapola; tres kilos 977 gramos 200 miligramos de semilla de marihuana y 13 unidades de psicotrópicos.