Mejor conocido como Ángel Chanéz, utiliza la narrativa
sin restricciones para nutrir la historieta social, desde donde
expresa su crítica a los distintos acontecimientos sociales
que suceden en su natal Puebla, pero que también ocurren
en diferentes partes de la República mexicana.
Como creador, cuenta con una extensa producción y
gran variedad de personajes, pero destaca el Canijo Conejo,
que plasma en el cómic Conejo Pepito Guarro.
Precisamente en esta muestra, Chanéz compartió el proceso
creativo de esta historieta que ha tenido la oportunidad
de publicar en diferentes revistas digitales e impresas, e incluso
en libros de texto a nivel bachillerato como ejemplo
de narrativa gráfica.


UN CONEJO PECULIAR
El singular personaje que utiliza para su trabajo, más allá de representar
“lo apapachable, lo tierno o lo amoroso, es un conejo
loquillo, borracho o junky”, explico Chanéz en una entrevista
realizada por la Dirección de Difusión de la Universidad Pedagógica
Nacional (upn).
De hecho, lo define como “un roedor rockero de la vieja
escuela, caguamero de banqueta, pacheco, alburero, que se

la pasa quejándose de su ciudad natal”; tiene humor negro,
conciencia social y condición de vagabundo; es decir, un
personaje ajeno a lo que se ha visto en Alicia en el país de
las maravillas, Bugs Bunny, Royal Rabbit, el conejo suicida o
hasta el conejo rosa que se usa como imagen de una marca
de pilas.
La creación de esta caricatura surge porque “me gusta
mucho la idea simbólica que implica la reproducción de las
ideas, que sea una idea que pueda crecer”, además le gusta
la vinculación del conejo con las leyendas mexicanas o chinas,
y la idea de este animal como un personaje nocturno
y solitario.


PROYECTO LÚDICO-PEDAGÓGICO
A través de bocetos y productos finales de su trabajo, el artista
ofreció un proyecto lúdico-pedagógico en su composición. “En
lo pedagógico, queríamos que Ángel demostrara que una historieta
o un cartón llevan un trabajo de reflexión y de ejercicio
gráfico detrás. Lo lúdico está en un personaje divertido, que
es capaz de burlarse de sí mismo y de los demás, de las situaciones
que enfrenta y ver el lado lúdico de la cotidianidad”,
expresó Victorina Reyes, curadora de la muestra.
El mismo Ángel explica: “insisto en burlarnos de nosotros
mismos, en no tener una idea competitiva, absurda que no
nos lleva a ningún lado. Ahí decidí que la historieta tenía
que ser social, una historieta relacionada con cualquier personaje,
cualquier ciudadano, a partir del humor negro, de la
ironía, del sarcasmo”.
La exposición contó con imágenes originales en pequeño
y mediano formato, trabajadas con diferentes técnicas como
el lápiz de color, la tinta china y medios digitales; destacó
una intervención en vidrio, y otras directas en muros como
La canasta básica y Suck my art, que fueron realizadas expresamente
para este espacio museográfico, así como la instalación
Art toy, donde se muestra al Canijo Conejo, elaborado
en plastilina, enojado y en estado de ebriedad.
Luego del recorrido por el trabajo creativo de este artista
poblano, los visitantes tuvieron la oportunidad de emitir
una opinión sobre la muestra y la educación, pues a solicitud
del artista se colocó un pizarrón en blanco para que los
visitantes escribieran o dibujaran su opinión sobre la educación
en nuestro país.
La idea surgió porque entre sus obras destaca la crítica a
la educación a través de una caricatura que tiene que ver con
un personaje de la serie Los Simpson, en la que Bart Simpson
escribe algo en el pizarrón; Chanéz sustituye a este dibujo
por el Canijo Conejo y escribe su opinión sobre la televisión.
“Queríamos que los visitantes hicieran lo mismo y por
eso se puso el pizarrón”, explicó Victorina Reyes.


HISTORIETAS PARA LA REFLEXIÓN
La importancia de la muestra, explica la curadora, es que “hace
reflexionar, crea conciencia sobre todas las situaciones que ocurren
alrededor a nivel nacional. Es interesante descubrir cómo
la imagen con dos o tres pequeños diálogos te hacen pensar
sobre un hecho”.
Aseguró que, a diferencia del comic norteamericano, que
se refiere a la historia de un superhéroe, la historieta social
desarrolla un personaje que sufre la ciudad, que la vive y
la interpreta, y la queja que tiene la expresa a través de una
situación que da risa; esa es parte de la labor de un artista
comprometido como el Canijo Conejo.

Taller de buenas prácticas docentes

Coordinado por Guadalupe Carranza Peña, Luis
Quintanilla González y Virginia Casas Santín,
investigadores del Área Académica Teoría Pedagógica
y Formación Docente de la Universidad
Pedagógica Nacional (upn), se llevó a cabo el Seminario Taller
Buenas Prácticas Docentes y Estrategias de Enseñanza en
Educación Superior.
Dividido en cinco bloques abordaron diversas temáticas,
entre la que destacaron: Estrategias didácticas y enfoques de
aprendizaje; La enseñanza de contenidos conceptuales, procedimentales
y actitudinales; Estrategias por asociación y por
reestructuración; y Ejercicios sobre la escritura académica a
partir de los referentes de la argumentación, entre otras.
¿Qué características debe tener un buen docente? y
¿qué competencias básicas debe tener el docente universitario
de nuestros días?, fueron algunas de las preguntas
que se abordaron durante la ponencia titulada Exposición
sobre la naturaleza de la práctica docente y de las buenas
prácticas, ofrecida por María Virginia Casas Santín, académica
de la upn.
En la ponencia se abordó el trabajo realizado por Denise
Vaillant, doctora en Educación de la Université du Québec
à Montréal (uqam), en Canadá, en la que señala que los
buenos docentes socializan su experiencia, la discuten y la
reflexionan en colectivo a partir de una comunidad de aprendizaje.
“Los buenos docentes, como dicen coloquialmente, forman
escuela, no se quedan con lo que ellos aprenden de manera
individual, al contrario, transmiten su experiencia y la
replican”.
María Virginia Casas detalló que, de acuerdo con Patricia
Covarrubias-Papahiu y Mariana Perusquía Zamorano, investigadoras
de la Universidad Nacional Autónoma de México
(unam), un buen docente primero intenta una enseñanza

práctica y busca la manera de que el conocimiento teórico
que está trabajando se ligue con cuestiones de la práctica cotidiana
del alumno, para que tenga la capacidad de interrelacionar
teoría y práctica; mientras que, en segundo término,
imparte una enseñanza de carácter dinámico.
“Debido al uso de las tecnologías, las nuevas generaciones
nos obligan a generar prácticas de enseñanza más dinámicas
e interactivas para mantener la motivación y el interés
de los alumnos”.
Destacó la importancia de que el profesor pueda construir
de manera adecuada su propio conocimiento, pues si el
maestro no se preocupa por generar su propio saber, mucho
menos podrá orientar al alumno para construir el suyo.
Por su parte, Luis Quintanilla González, académico de la
upn, presentó una exposición sobre las distintas modalidades
de la atención, sus factores y funciones.
De acuerdo con el ponente, la taxonomía de la atención
se divide en selectiva, dividida, sostenida, visual, auditiva,
olfativa, global (estructural), local (analítica), dispersa, concentrada,
externa, interna, voluntaria, involuntaria, consciente
y no consciente.
De acuerdo con lo anterior, se pueden crear estrategias
para desarrollar la atención como: la explicación global de
un campo del conocimiento, focalizar la información más
relevante, suprimir o inhibir distractores, ejecutar las actividades
hasta llegar a la automatización para liberar la carga
atencional, así como ejercitar la atención sostenida, por
ejemplo, mediante cuestionarios de autoevaluación y la realización
de esquemas.
El académico explicó que para mejorar la atención de los
alumnos también se deben estructurar tareas con distinto nivel
de complejidad, propiciar una actitud positiva y colaborativa,
considerar la diversidad de competencias y de estilos
de aprendizaje, promover el aprendizaje vivencial y planear
las clases tomando en cuenta los retos físicos, cognitivos y
motivacionales de los estudiantes.