La Procuraduría General de la República (PGR) incineró más de dos toneladas de narcóticos, relacionados con diversas averiguaciones previas, en el estado de Nuevo León.

La droga destruida fue una tonelada 939 kilos 588 gramos 755 miligramos de Marihuana, 45 kilos 22 gramos 100 miligramos de metanfetamina, 32 kilos 565 gramos 865 miligramos de cocaína, un kilo 700 gramos 800 miligramos de heroína, 117 gramos 600 miligramos de peyote, 96 gramos 200 miligramos de hashish, 543 unidades de psicotrópicos, 52 unidades de metilfenidato (MFD) y ocho unidades de MDA.

A través de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo (SCRPPA), en su Delegación en Nuevo León, se realizó la diligencia ministerial, en cumplimiento al Programa de Destrucción de Narcóticos y a lo dispuesto en el Código Federal de Procedimientos Penales, el cual prevé la incineración de drogas aseguradas y los objetos que son instrumentos del delito.

El evento de incineración se llevó a cabo en las instalaciones de la VII Zona Militar, ubicadas en el kilómetro 1+500 de la carretera Laredo, del municipio de Escobedo y contó con apoyo de elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), Peritos y elementos del Ejército Mexicano.

Además estuvieron presentes representantes del Órgano Interno de Control de la PGR, quienes supervisaron que el proceso se llevara a cabo en términos de la normatividad de la materia aplicable.