La Delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) en el estado de Nuevo León incineró más de 17 y media toneladas de narcóticos. 

Lo destruido está integrado por 17 toneladas 547 kilos 429 gramos 476 miligramos de marihuana; cuatro kilos 176 gramos 85 miligramos de cocaína; siete kilos 342 gramos 500 miligramos de heroína; siete kilos 61 gramos 400 miligramos de matenafetamina; un kilo 355 gramos 400 miligramos de peyote; 598 gramos 500 miligramos de hachís; 626 pastillas psicotrópicas; 17 plantas de marihuana; 300 unidades de MDMA (Éxtasis); 590 comprimidos de matenafetamina. 

El acto se realizó en una zona militar del municipio de Escobedo en presencia de autoridades de los tres niveles de Gobierno, así como representantes del Órgano Interno de Control de la PGR quienes dieron de fe de la autenticidad y peso de lo incinerado. 

Estuvo encabezado por el Delegado Estatal de la PGR en Nuevo León, Ramón Ernesto Badillo Aguilar; en representación del Gobernador del Estado el Secretario de Gobierno, Álvaro Ibarra; el Comandante de la VII Zona Militar, General de Brigada Diplomado del Estado Mayor, Salvador Gutiérrez Plascencia; así como de diversas autoridades federales, estatales y municipales.