La Delegación de la Procuraduría General de la República en el estado de Sonora obtuvo del Juzgado Quinto de Distrito, con residencia en Nogales, sentencias de 35 años de prisión, y el pago de una multa de más de 29 mil pesos, contra Juan Manuel Cirerol Cibrián; y, de 20 años con seis meses de cárcel, contra Jesús Manuel Juárez Jaime y Luis Ángel Barba Parra, quienes también tendrán que pagar una multa de más de 20 mil pesos, cada uno. 

Dentro de los resolutivos del proceso penal 173/2011, dicho Juzgado también sentenció a siete años con seis meses de reclusión, y al pago de una multa de más de 11 mil pesos , a Marco Karim Soto Carrillo y Khalil Gibrán Soto Carrillo. 

A estas cinco personas se les comprobó plenamente su responsabilidad penal en la comisión de los delitos de Asociación Delictuosa; posesión de armas de fuego de Uso Reservado de las Fuerzas Armadas; y, posesión de cartuchos de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea. 

Algunos de los sentenciados también fueron culpables de otros ilícitos federales, como portación de armas de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea; y, contra la salud, en la modalidad de posesión de marihuana, con fines de comercio. 

De acuerdo con la mencionada causa penal, que se integró con base en la averiguación previa AP/PGR/SON/NOG-II/624/2011 que consignó el Fiscal de la Federación, agentes de corporaciones policiacas municipales, estatales y federales, en coordinación con elementos del Ejército Mexicano, detuvieron a los ahora sentenciados el 22 de junio del 2011, luego de una persecución y posterior enfrentamiento en el municipio de Nogales. 

A esas personas se les aseguraron tres fusiles de diferentes calibres; tres pistolas tipo escuadra de diversos formatos, con sus respectivos cargadores; una maleta con 31 cargadores para fusil calibre 7.62x39 milímetros; un chaleco antibalas; 291 cartuchos útiles de diferentes calibres; dos paquetes con más de diez kilos de marihuana; un envoltorio con otros 125 gramos de la misma hierba; y, dos vehículos. 

Los sentenciados cumplen su castigo recluidos en el Centro de Readaptación Social, de Nogales.