- Durante la lectura de comunicado en el Auditorio Juristas de Reforma 211.

TOMÁS ZERÓN DE LUCIO: Muy buenas tardes.

El día 4 de septiembre de 2014, la Procuraduría General de la República a través de la Agencia de Investigación Criminal, logro la desarticulación de una nueva organización relacionada con al menos cuatro casos de secuestro y que operaba en los municipios de Tultitlán y Atenco, en el Estado de México.

Lo anterior es el resultado de una minuciosa investigación realizada por parte de elementos de la Agencia de Investigación Criminal con el Ministerio Público de la Federación y contando con insumos de dependencias como Policía Federal, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional, la Secretaría de Marina, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, de tres averiguaciones previas y una carpeta de investigación.

Con base a esta indagatoria realizada por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, la Agencia de Investigación Criminal logró la detención de Jaime Alejandro Juárez Vargas, quien luego de ser asegurado, señaló un domicilio ubicado en la colonia Nexquipayac, municipio de Atenco, en el Estado de México, identificado como una casa de seguridad.

Los agentes de investigación federal se trasladaron al lugar, donde aseguraron también a Guillermo Mendoza Baldivias, María Isabel Duana Díaz y a un menor de edad, durante el operativo igualmente se encontró a Vicente Pérez Hernández, miembro de la banda, quien trató de darse a la fuga, pero derivado de padecimientos crónicos se desvaneció, siendo trasladado a un hospital en el Estado de México para su atención médica, en donde fallece.

La organización criminal es responsable del secuestro de cuando menos cuatro personas, destacándose como blancos adultos mayores y menores, lo que se logró acreditar mediante la investigación ministerial y trabajos de inteligencia.

Jaime Alejando Juárez Vargas reconoció la comisión del delito de secuestro en los siguientes casos enumerados cronológicamente.

Primero; 19 de abril del 2013, fue secuestrado un estudiante de 16 años, solicitando una fuerte suma de dinero por su rescate. Juárez Vargas refiere que los familiares realizaron dos pagos y no obstante ello, después de cobrarlos, el menor fue llevado hasta un puente por donde pasa un canal de aguas negras, lugar en el que fue ultimado y arrojado desde el mismo lugar al agua, refiere que él fue quien escogió a la víctima, participó en el secuestro, además de ser quien negoció por teléfono con la familia.

Cabe destacar que Juárez Vargas conocía a la víctima, ya que era amigo de la familia y su domicilio se encontraba en la misma zona.

Segundo evento; el 8 de abril del 2013 fue secuestrada una persona del sexo masculino de 58 años de edad, empresario y vecino de Juárez Vargas, según su testimonio, él y sus cómplices Guillermo Mendoza Valdivia y Vicente Hernández Pérez, participaron en el secuestro, además de la ejecución de la víctima, arrojando su cuerpo en el mismo punto, en el canal de aguas negras.

Cabe destacar que Juárez Vargas también conocía a la víctima, ya que en diversas ocasiones lo vio llegar en camionetas lujosas desde la casa de enfrente y es así como fue elegido para ser secuestrado, en este caso la víctima fue sustraída de manera violenta dentro del domicilio.

Tercer evento; el 6 de octubre del 2013 fue privado de su libertad un comerciante de 74 años, dedicado a la venta de periódicos al llegar a su lugar de trabajo, ubicado en el municipio de Tutltitlán, Estado de México, la víctima fue sorprendida por Guillermo Mendoza Valdivia y Vicente Hernández Pérez, quienes lo trasladaron al municipio de Atenco, encargándose Juárez Vargas de la negociación.

Durante los meses siguientes se agotaron diversas líneas de investigación dentro de las cuales se encontraba la actual y que culminó con la detención del total de la banda.

Según testimonio de Jaime Alejandro Juárez Vargas, él es quien escoge a la víctima, por tratarse de un tío de su segunda esposa, de quien además consideraba podían pagar una fuerte suma de dinero, ya que sabía que era padre de la presidenta municipal de Ixtapaluca, Estado de México.

Al igual que en los casos anteriores, refiere que Guillermo Mendoza Valdivias y Vicente Hernández Pérez privaron de la vida al secuestrado.

Cuarto evento; el 16 de noviembre del 2013 fue privado de la libertad un policía municipal de 70 años al salir de su centro de trabajo en el Vivero Municipal de Tultitlán, la familia de la víctima recibió una llamada por parte de los secuestradores, exigiendo también una fuerte cantidad a cambio de su libración, el 28 de noviembre la familia ofreció una cantidad que fue aceptada por los secuestradores, quienes proporcionaron una prueba de vida positiva, realizando la familia el pago respectivo; sin embargo, la víctima no fue liberada.

Es Juárez Vargas quien le propone a Guillermo Mendoza Valdivias y a Vicente Hernández Pérez, secuestrar a su compañero de trabajo y pedir su rescate.

Jaime Alejandro Juárez Vargas señala que se cobró el rescate y en este caso el cadáver fue arrojado en una brecha en el Estado de México, derivado de la relación que Jaime Alejandro Juárez Vargas mantenía con las víctimas, poseía información económica, familiar y de rutinas, lo que permitía realizar los secuestros, negociar y cobrar las exigencias acordadas, decidiendo por éste el acercamiento con otras víctimas y optar por no liberarlas, a pesar de haber cobrado los rescates y privándolas de la vida.

Los homicidios de las víctimas eran mediante arma de fuego y deponían de los cuerpos con el fin de evitar su hallazgo por parte de las autoridades.

En el cateo realizado el 7 de septiembre en el inmueble de la colonia Nexquiyañac, Municipio de Atenco en el Estado de México, se encontraron tres áreas subterráneas que fungían como calabozos y eran utilizadas como cuartos de seguridad, construidos ex profeso para ese fin con características especiales de iluminación, ventilación y desagüe, asimismo contaban con grilletes soldados a la estructura para encadenar y retener a las víctimas, las entradas de estos calabozos eran disimuladas bajo alfombras para no ser visibles, utilizaban unicel y poder eliminar así los ruidos.

En su testimonio María Isabel Duana Díaz, esposa de Vicente Hernández Pérez, señala que en el lugar se detenía a las personas y ella era la encargada de hacer la comida para su familia y para los amigos de su esposo, en este caso los secuestradores y para las víctimas que ahí se encontraban. De los trabajos de investigación e inteligencia, se cuenta con pruebas periciales que identifican un ciento por ciento la participación activa de Jaime y Alejandro Juárez Vargas y su liderazgo dentro del grupo delincuencial.

Cabe destacar que con los elementos de prueba recabados dentro de la averiguación previa, se logró acreditar la participación de todos los detenidos en la comisión de los delitos de delincuencia organizada y secuestro. En el caso del menor, ha sido puesto a disposición del agente del Ministerio Público Especializado en Justicia para Adolescentes en el Estado de México, quien determinará su situación jurídica.

El agente del Ministerio Público de la Federación, los agentes de investigación y los peritos de la Agencia de Investigación Criminal de la Procuraduría General de la República, el personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado de México acudieron a los lugares referidos por los secuestradores, puntos que fueron debidamente ubicados y delimitados, quedando en resguardo para la búsqueda de las víctimas.

Es importante hacer de su conocimiento en el caso de Jaime Alejandro Juárez Vargas, cuenta con antecedentes delictivos en el estado de Oaxaca, mientras que Vicente Pérez Hernández y Guillermo Mendoza Valdivia estuvieron en prisión durante más de 5 años en los Estados Unidos por diversos delitos.

A continuación y sólo con el objeto de que otras víctimas de esta organización puedan identificar a los mismos, se hacen públicas las fotografías de las personas aseguradas, así como el inmueble donde se practicó el cateo y en donde mantenían en cautiverio a las víctimas.

Con estas acciones, la Procuraduría General de la República reafirma su compromiso, emprendiendo las acciones necesarias para cumplir con el compromiso del Gobierno Federal dentro de la Estrategia Nacional Antisecuestro, y otorgar a la sociedad mexicana mayor seguridad, solicitando su valiosa colaboración para denunciar estos hechos delictivos a los siguientes medios de comunicación.

Muchas gracias.