Pandillas, Tráfico e Inseguridad: Empoderamiento de la Comunidad, realizado en el Centro CINTERMEX.

Muchas gracias, antes que nada déjenme agradecer varias cosas. Primero la gentileza del señor Gobernador, que se nota que es mi amigo, quiero decirles que verdaderamente es grato, creo que merecido, que un Congreso de esta naturaleza se haga en un estado como Nuevo León, porque mientras en el país nos tomó por sorpresa a todos, incluso a los neoleoneses, una delincuencia que de repente nos creció a una velocidad inusitada en un país que cuando yo estudiaba, y veía a Quiroz Cuarón, que apuesto que era su maestro, y empecé a entender, añorar y querer ser criminólogo, el delito mayor era abigeato, se robaban las vacas, y era un verdadero escándalo.

De repente encontramos un país lleno de violencia, de sangre, de delitos que no nos imaginamos que pudieran darse en éste, y nos pasó, lo que como aquel cuento guatemalteco, de cuyo autor por desgracia no recuerdo el nombre, el cuento más corto del mundo, que dice "y cuando despertó, el dinosaurio estaba ahí". Ya les conté todo el cuento.

Eso nos pasó, cuando despertamos, el dinosaurio estaba ahí, pero ustedes despertaron más pronto, ustedes no esperaron ver que les llegara el futuro, se dieron cuenta con mucha prontitud que el dinosaurio ya estaba ahí, y que el futuro no sólo ya nos había alcanzado, sino empezaba a convertirse en pasado. Actuaron a una velocidad realmente impresionante, con una eficiencia realmente impresionante, y lograron revertir también, de manera impresionante.

Por eso no le sorprenda que hayan hecho bien las cosas, está usted en la capital del bien hecho.

Nos enseñaron muchas cosas, creo que también aprendieron muchas de las experiencias que señaló el Gobernador, de habernos reunido con todos los gobernadores, de habernos reunido en todo el país, y de haber aprendido en cada lugar cómo se hacía mejor alguna cosa. Lo que ustedes aportaron fue muy valioso.

Y yo le decía el Gobernador, además, a la Procuraduría le otorgaron un núcleo de investigadores que hoy empieza a ser nuestro orgullo, un grupo de estudiosos de la Universidad, no dije estudiantes, dije estudiosos y dije bien, por la Universidad Autónoma, que fueron contratados hace un año y que hoy son investigadores estelares de la Procuraduría General de la República. Invito a los demás a que no dejen ir la oportunidad y aprovechen que hay chamba.

La criminología, como ciencia del crimen está fundamentada, profundamente ligada, no sólo al entendimiento de las causas y motivos que propician la conducta delictiva en el actuar del hombre, es el desarrollo del propio derecho penal, es la ciencia que nos permite hacer del derecho penal un instrumento también de la propia ciencia.

Un error, un error de observación, hay muchas cosas en el mundo que para ser científicas nacieron de un error, el error lambrosiano de identificar rasgos con actitudes generan estudios hasta por el contrario de una nueva ciencia, y una ciencia que empieza a definirse y a delinearse con mayor precisión, el estudio, no del delito, no del delincuente, el estudio de por qué el delito y de por qué el delincuente.

Empezaron todas las teoría que pasan en la ciencia, y primero hablaban del delincuente y luego hablaban del delito y luego de los factores endógenos y luego de los factores exógenos, y de toda esta discusión y profundización en los aspectos que generaban la posibilidad de que individuos de una comunidad atentaran contra las reglas que así mismos se habían dado, rompiendo esas reglas y en consecuencia, entrando al terreno de lo que llamamos delincuencia. Hoy por fortuna con una visión científica.

Y empezamos a ver no sólo cuánto le dábamos de prisión a quien cometiera el delito que estaba de la A a la B, empezamos a ver por qué, cómo, con qué condiciones, en qué características, con qué situación, qué generó las condiciones delictivas, y esa es una buena parte de lo que hicieron en Nuevo León para enfrentar el problema.

Pero los que van a estudiar esto, los que estuvieron atentos a este Congreso, habrán podido entender que hay muchísimas cosas más que para poder entender el delito y el delincuente, y poderlos entender ya inscritos en el fenómeno social de la convivencia, en la posibilidad de nuestro actuar común, del actuar con todos, de aquel viejo principio de que tu libertad llega hasta donde la mía se atraviesa. Tenemos que entender por qué hay quien viola esas libertades, qué lo movió, qué lo indujo.

Y si lo indujo un factor de orden económico, que para cuando empezaba yo a oír a Quiroz Cuarón fue lo que me pareció que era más importante, y mi tesis profesional se llamó así, "La economía como factor criminógeno", y uno se da cuenta de que sí, sí es un factor, es un indudable factor que genera la criminología; pero no es el único, hay otros factores fundamentales, de dentro y de fuera, que hacen que algunos autores que se metieron tanto pudieran generar frases hermosas, yo no sé si ciertas, pero tan hermosas que decían "no hay delito que no me sienta capaz de cometer"; o que decían "la verdad verdadera, es que el delito no existe".

Y no me queda duda, el delito es un producto humano, es una figura que se crea para generar el castigo a una conducta que la sociedad considera no adecuada; es correcto, pero es sólo eso, una figura. Y entonces el criminólogo se convierte en un doctor de la conducta, en un entendedor de lo que propició esa conducta, de lo que degeneró esa conducta o lo alteró, y tiene que entenderlo, para poder aplicar las demás normas.

Esto es lo que estamos llevando al nuevo procedimiento penal, es lo que estamos generando en el nuevo procedimiento penal, ser capaces de darle al Juez una mayor capacidad para interpretar, para lograr algo que debe de ser el profundo sustento de la organización fincada en normas, el camino paralelo entre la ley y la justicia, para que se convierta en tarea del legislador, no convertir las leyes en justicia, sino utilizar la justicia para hacer las leyes.

Que sea la justicia la que lo rija y que yendo paralelas, sea el Juez el que pueda poner en medio de ese carril la menor distancia posible para que se conserve esa paralelidad entre lo que es la ley y lo que es la justicia, no puede convivir en una sociedad armónica, una sin la otra, no puede convivir simplemente distanciados.

Por eso hoy en México les dimos a los jueces enormes facultades de interpretación. Y en principio como todo, el abuso o la ausencia del uso de ese tipo de facultades nos pueden parecer desastrosos, pero la costumbre, la correctividad que señalan las propias leyes, el propio uso de nuestras facultades ciudadanas, van a ubicar esas facultades de interpretación, de manera tal que logren el propósito central.

Yo quiero decirles que para mí es un verdadero honor que me hayan permitido clausurar este Congreso, un verdadero honor y una esperanza, cuando tanta gente se interesa en un tema como éste, es cuando tenemos los ojos puestos en algo que afecta la sociedad y queremos resolverlo. Qué bueno que todos ustedes estén comprometidos en la búsqueda de esa solución, que lo sientan como algo que forma parte de su sensibilidad, porque podemos construir muchos edificios, podemos comprar mucha tecnología, podemos obtener vehículos y medios para combatir al crimen; pero sin una mentalidad, sin una mentalidad de quienes vamos a ejecutar esa función en la que quede claro que nuestra tarea es hacer justicia, que nuestra tarea es el bienestar y la armonía, y que es un privilegio para quienes realizamos esa tarea, poder decir que procuramos o que hacemos justicia.

Ojala y ustedes, como hace muchos años yo sentado de ese lado, viendo a Quiroz Cuarón dictar una conferencia de criminología, decidí que iba ser abogado y soñé con ser Ministerio Público y llegué un poquito más arriba.

A nombre de quienes generaron este Congreso y siendo las 18:35 del 13 de agosto de 2014, declaro formalmente clausurados los trabajos del XVII Congreso Mundial, de la Sociedad Internacional de Criminología, creo que para el estado de Nuevo León ha sido un privilegio que se haya realizado aquí y creo también lo ha sido para la Asociación Internacional de Criminología.

La seguridad pública es sin duda algo que ustedes están tratando de rescatar.