- Se incineraron simultáneamente en Baja California, Nayarit, Nuevo León y Zacatecas.

Como resultado de la lucha contra el tráfico de sustancias ilícitas, la Procuraduría General de la República, incineró más de 55 toneladas de drogas en los estados de Baja California, Nayarit, Nuevo León y Zacatecas, en cumplimento a la persecución de los delitos contra la salud pública.

A través de sus respectivas delegaciones estatales, se dio cumplimiento a las disposiciones legales de destruir los estupefacientes o sustancias psicotrópicas, aseguradas en los últimos días en las citadas entidades y que dieron un peso total de 55 toneladas 342 kilos 055 gramos 521 miligramos de estupefacientes.

Con la participación los delegados estatales de la PGR, autoridades de los tres niveles de gobierno, agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la institución, así como autoridades de seguridad estatales y municipales, se destruyó la droga.

En Tijuana, Baja California, se incineró un total de 39 toneladas 967 kilos 500 gramos de marihuana que se encontraba distribuida en 3 mil 984 paquetes.

En Escobedo, Nuevo León, la PGR destruyó nueve toneladas 102 kilos 261 gramos 521 miligramos de marihuana.

La Delegación Estatal de la PGR en Zacatecas, quemó un total de 6 toneladas 217 kilos 294 gramos de drogas, de los cuales, 331 gramos correspondieron a la quema de cocaína; también incineró 54 psicotrópicos. En el mercado negro, esta cantidad de drogas se hubiera utilizado para elaborar más de un millón y medio de dosis, con un valor de más de 62 millones 421 mil pesos.

En Nayarit, la PGR incineró 55 kilos de drogas, distribuidos de la siguiente forma: un kilogramo 17 gramos 100 miligramos de cocaína; ocho kilogramos 146 gramos 100 miligramos de goma de opio; 33 kilogramos 575 gramos 800 miligramos de marihuana; 11 kilogramos 578 gramos 500 miligramos de metanfetamina; un kilogramo 329 gramos de semilla de marihuana; seis unidades de plantas de amapola; 11 unidades de plantas de marihuana, y cinco unidades de psicotrópico.

Los narcóticos incinerados están relacionados con diversos expedientes de averiguaciones previas y procesos penales por la probable comisión del delito contra la salud, en sus diversas modalidades.

En todos los actos, se contó con representantes del Órgano Interno de Control de la PGR, quienes dieron fe de la autenticidad y peso de lo incinerado.