JESÚS MURILLO KARAM, PROCURADOR GENERAL DE LA REPÚBLICA (JMK): Muchas gracias. Antes que nada señor Gobernador, muchas gracias por su hospitalidad. Es innegable que estamos en un estado que tiene características que hacen de nuestra tarea, una tarea más importante en el lugar; el hecho de tener fronteras terrestres y puertos lo convierte indudablemente también, en un proyecto importante para quienes pretender vivir de la violación a la ley y el rompimiento de la armonía.

Por eso es tan importante que cuidemos y podamos armonizar la vida del estado de Tamaulipas, con las dificultades enormes que le provoca esa situación geográfica que ya señalé específicamente.

El planteamiento que podamos obtener hoy de nuestros trabajos, la necesidad de poder ponernos de acuerdo a plenitud hoy, es mayor que nunca. Vamos a inaugurar un procedimiento único penal para todo el país, por primera vez en la historia del país tendremos un solo procedimiento en todos los estados y en el ámbito federal, y esto tiene una trascendencia enorme.

La unificación de este procedimiento nos va a permitir facilitar la preparación, la instrumentación y la aplicación de las normas legales de manera igualitaria en el país. Nos va a permitir en consecuencia que la capacitación de nuestros litigantes, defensores de oficio, ministerios públicos, jueces, tengan un muy claro y homogéneo sentido de lo que es el procedimiento.

Nos va a permitir además, que los abogados que se preparan en una universidad para efectos del derecho penal y su procedimiento, estarán preparados en la misma forma y de la misma manera en todo el país, será pues un lazo más que haga de nuestra Federación un lugar mucho más común y homogéneo para todos los mexicanos.

Pero no va a ser fácil, esta aplicación de un nuevo procedimiento que no sólo tiene la característica de homogeneidad, sino que fundamentalmente modifica sustancialmente la forma de aplicar este derecho.

Decía hace un momento el señor Procurador, y tiene razón, el fin primordial del derecho penal es la justicia; pero el derecho penal es el eje de la armonía social que depende de un Estado de Derecho aplicable. Incluso los objetivos se multiplican, ya no sólo es la justicia, es la armonía, es la paz, es la libertad, es el derecho a tener todos las mismas opciones frente a un Juez; es el derecho que todos tengamos las mismas garantías y tengamos exactamente, independientemente de nuestra situación económica, de nuestra posición ideológica, de nuestra forma de pensar, de nuestra raza; todos una misma opción y una misma oportunidad, esta es la igualdad que reclama el derecho.

Los procuradores tenemos una enorme fortuna, un privilegio único, nos toca iniciar la búsqueda de la justicia. Es indudablemente un reto, es indudablemente una actividad que tiene enormes riesgos y en la que pueden darse muchas veces variaciones que pueden afectar seriamente el mecanismo que nos lleva o que nos hace buscar la inducción a la justicia, pero vale el privilegio.

Tenemos la obligación, y ese será el primer tema que se trate hoy, de imbuir esto en el ánimo de todos aquellos que forman parte del Ministerio Público. Tenemos la obligación de hacerles sentir que este privilegio, el privilegio de poder administrar la justicia, el de representar a la sociedad cuando es agraviada, deba de ser entendido como la actividad fundamental de quien trabaje en cualquier área del Ministerio Público, desde la secretaria, desde el velador, hasta el policía y el Ministerio Público. Tienen que tener este sentimiento que debe de convertirse en parte fundamental de su manera de pensar, en parte de la cultura de quienes la integran. Tienen que tener la emoción, tienen que sentir la emoción de ser representantes de la sociedad, porque esa la van a transmitir, porque esa la podrá recibir la sociedad y podrá darle el sustento que un Estado de Derecho debe de tener y que radica, primero en la credibilidad que produce la confianza que puede generar esa representación de forma legítima.

No es sólo la representación legal que nos da la ley, lo que tenemos que buscar fundamentalmente es la representación legítima que nos dé la credibilidad y la confianza de la gente. No es sólo que podamos hacer un trabajo mecánico y burocrático, es que tenemos que entender que tenemos que buscar la justicia, y la justicia no es sólo castigar al culpable, es también proteger al inocente, es fundamentalmente proteger al inocente.

Esa es la tarea que tenemos que entender en la función central del Fiscal o Procurador, que represente a la sociedad para este efecto.

Y de eso se tratan estas reuniones, y eso es lo que buscamos en estas reuniones, encontrar los mejores mecanismos, las mejores formas, los mejores acuerdos para que podamos entender y hacer que todos los ministerios públicos del país tengan imbuido, plena, profundamente ese sentido ético y cultural de proteger fundamentalmente la sociedad que representamos.

Un Ministerio Público se puede equivocar, se puede hacer una consignación que pudiera tener la perspectiva sólo del Ministerio Público, aunque para eso el sistema de derecho crea un sistema judicial que se encarga de verificarlo. Y en el nuevo sistema acusatorio se trata simplemente de eso, de poner a las dos partes frente a un Juez, de la manera más pública, de la manera más transparente y de la manera más clara, frente a los hechos; para que el Juez pueda determinar si la equivocación surgió de un lado o del otro, y pueda determinar con toda precisión si la conducta de quien está siendo juzgado realmente afectó a la sociedad, realmente se encuentra tipificada en cualquiera de los códigos penales, y realmente amerita, no sólo una sanción; porque no podemos olvidarnos del objetivo central de lo que significa la pena, la búsqueda de la reinserción, y si bien, en el mundo uno de los factores más difíciles de lograr es la reinserción del que fue culpable, y no por eso puede dejar de ser objetivo también.

La búsqueda debe de ser no sólo la sanción, sino a como dé lugar, en los términos que podamos, la reinserción a la sociedad de quien pudo haber cometido una falla y ser la única, o la sanción más fuerte para quien pueda ser reincidente o permanente en esta situación.

Son todas estas cosas las que tienen que mover el ánimo y el criterio del Ministerio Público, en el nuevo procedimiento hay más facultades para el Ministerio Público, tiene más libertad para poder determinar con mayor justicia el destino de quien está en sus manos para ser consignado o liberado; pero más facultades, pero más oportunidades, implican necesariamente mucho más responsabilidad, mucha más ética, mucho más sentido social, mucha más verdadera percepción de lo que significa ser un trabajador en el área de la procuración de justicia.

Yo los invito a que meditemos esto, a que pensemos esto, y reitero, gracias al Gobernador y a los funcionarios del estado de Tamaulipas por su hospitalidad. Y no podía dejar de decirlo, lo señalo en todas partes, gracias también a las ejemplares Fuerzas Armadas que tenemos en el país, que trabajan para la paz, que trabajan para la justicia y que entienden perfectamente su función.

Muchas gracias a todos ustedes por estar aquí.

Muy amables.