En la toma de protesta del nuevo Delegado Estatal de la PGR en Hidalgo.

Pachuca, Hgo., a 05 de agosto de 2013 

Muchas gracias. 

Señor Gobernador. Señor Presidente del Tribunal Superior de Justicia, Presidente de la Junta de Gobierno. 

Señor Presidente Municipal. 

Señores funcionarios públicos, señores diputados, todos. 

Primero que nada déjenme darles las gracias por la amabilidad de su recepción. 

En segundo me gustaría que me permitieran hacer junto con ustedes algunas reflexiones. 

Ya el señor Gobernador tocó una que me parece que es importante dejar claro en amplitud de lo que él señala. 

Es cierto, no era usual la presencia del funcionario encargado de la Secretaría o el despacho de una dependencia federal asistir a la toma de posesión de los delegados. 

En el caso, en el caso específico de la Procuraduría, que tiene esas aristas tan difíciles y tan llenas de la sensibilidad que en la siguiente reflexión haré, es fundamental que el titular de la dependencia tenga el conocimiento real de lo que está sucediendo y en donde se trabaja el 80 por ciento del trabajo de la Procuraduría en las entidades federativas. 

Ahí es donde está el 80 por ciento de la carga de trabajo de la Procuraduría. No creo que haya mejor manera de tratar de coordinar los esfuerzos que tengan que darse en el sentido de buscar la procuración de la justicia, que conociendo hasta físicamente el lugar en donde éste trabajo se realiza. 

Y ésa es otra de las razones por las que justamente el Procurador asiste a estas tomas de posesiones en todo el país. 

Pero decía el Gobernador una serie, repito, una serie de reflexiones que me invita a continuar y a manejar adelante, que la tarea de coordinación tenía que seguirse dando de esta manera y el Presidente de la República ha dicho que el Gobierno Federal no está en competencia con los estados, por el contrario, está en plena coordinación. 

Pero cuando hablamos de coordinación, a veces, la idea se queda en el aire y es difícil entenderla, sobre todo cuando el lenguaje que tiene que utilizarse para hablar de los resultados no puede ser diferente que el de la medición de la disminución de la violencia, el de la medición del tiempo que tendrá que invertirse en poder tener el objetivo lo más cercano a la plenitud posible. 

Y el lenguaje se parece, aunque el otro, el lenguaje de los hechos, que es el verdaderamente importante, sea distinto; en el lenguaje de los hechos estamos aquí sentados el Gobierno del estado y el Gobierno Federal representado por sus delegaciones, por quienes nos representan sus Fuerzas Armadas, por quienes representan a las instituciones que tienen que ver con la parte preventiva y la eliminación del delito. 

Y estamos sentados en un plan claro de entendimiento, de encuentro, de búsqueda de la suma de esfuerzos. Esto es importante. Y esto es diferente, no es medible. 

Se puede medir cuántos delitos más o cuántos delitos menos, pero lo que verdaderamente a nosotros nos interesa es lo que no es medible, es lo que es inmensurable e inconmensurable, lo que la población percibe, lo que la población siente. 

Ése es el objetivo central, de cuando ve ese uniforme, ese de los policías o el de los policías municipales, o el del Ejército, la población sienta que ahí tiene un aliado, que puede confiar, que ésa es una gente que está de su lado, que no es alguien que se puso el uniforme para delinquir, para lastimar, para extorsionar o para beneficiarse, sino que se le puso para servirle a esa sociedad. 

Y el propósito es que ésa, no medible situación a la que queremos alcanzar, redunde no sólo en que esa población se sienta así cuando vea a alguien con ese uniforme, o con la bata de los peritos, sino que la sientan fundamentalmente quienes traen el uniforme o la bata, o el cargo, y que puedan decir que se sienten orgullosos del trabajo que tienen, y que puedan decir que se sienten satisfechos de que lo que están haciendo tiene un propósito central, fundamental en todo el mundo y para cualquier ser humano, la paz, la tranquilidad, la seguridad de que podemos salir a la calle sin tener un sobresalto o un riesgo. 

Eso que no puede medirse, eso que no es asunto de meses, de años o de días o de horas, sino de vida, de permanencia. Ésa es su tarea, ésa es la tarea, ésa es la tarea de cada uno de los funcionarios que estamos aquí, y también el motivo de mi presencia. 

Quiero decirles que esta Procuraduría tendrá que serlo, tendrá que procurar, porque al Procurador de Justicia tendrá que ofrecer paz, tendrá que ofrecer tranquilidad, tendrá que ofrecer certeza, no sé cuánto nos vamos a tardar, pero yo sé que lo vamos a hacer. 

Muchas gracias señor Gobernador por recibirnos en un estado que está en paz, que tiene uno de los mejores índices en cuanto a calidad de la seguridad, en el que el Gobernador está al pendiente haciendo su trabajo, metido en su estado. 

Muchas gracias por recibirnos. 

Muchas gracias a todos.