Hace aproximadamente un año, Antonio García Estrada, junto con otras cuatro mujeres, se dedicaba a la elaboración artesanal de una botana de maíz enriquecida con amaranto; actualmente, su fábrica da empleo a 20 personas y se está construyendo la nave industrial para la elaboración de sus productos.

Dos máquinas para cortar y freír las botanas del estilo de los churritos; una mezcladora de masa, otra para colocarle los saborizantes de chiles en polvo o sal y limón, así como una empaquetadora trabajan a todo vapor en su taller ubicado en el pueblo de Santiago Tulyehualco, en Xochimilco.

García Estrada presentó su proyecto de empresa social ante el Instituto Nacional de Economía Social (INAES) de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), en donde, en abril de 2016, obtuvo el apoyo para capacitación y los recursos para la adquisición de maquinaria.

“Empezamos de una manera artesanal, estábamos haciendo nuestro producto, que es la fritura enriquecida con amaranto, en cazos; teníamos la necesidad de incrementar la producción, necesitábamos un impulso porque el capital que manejábamos no era mucho.

Desde las primeras horas del día, la empresa de Antonio inicia sus actividades, en donde hombres y mujeres ahora operan la maquinaria para la elaboración de las botanas.

El producto principal es el amaranto, semilla que se produce en grandes cantidades en la zona de Xochimilco, con lo que inicia la labor social de la empresa, con el apoyo a los campesinos que se dedican a su cultivo.

“INAES nos dio un voto de confianza; creo que se han hecho bien las cosas.

“Tratamos de incluir a mujeres porque ellas aportan un toque original”, comentó García Estrada.

Para cumplir con los requisitos del INAES, la empresa comunitaria de Antonio presentó el proyecto de una botana sana, elaborada con productos que no dañan la salud y ofrecen un beneficio de nutrientes.

“La idea original fue ofrecer una botana nutritiva, pero adicionándole amaranto, queremos darle la difusión al consumo de amaranto, ese fue el punto medular que le enviamos como propuesta al INAES y se creó una buena sinergia.

“En la actualidad ya somos 20 personas, estamos colaborando, el grupo era de cinco personas, de ahí se han venido generando más empleos para la comunidad”, dijo Antonio.

En el mismo predio donde se elabora la botana enriquecida con amaranto, al fondo se está construyendo lo que será una nave industrial para dar más orden y seguridad a los trabajadores.

García Estrada explicó que para la ampliación del proceso, el INAES apoyó también con recursos, con los que se buscará dar una marca al producto para su comercialización en un mayor número de establecimientos y cadenas comerciales.

“En este año tenemos proyectado que la instalación quede adecuada y el proceso lo llevemos de una forma más ordenada y más disciplinada.

“Sigue el segundo paso que nos propone el INAES, es una ampliación para constituirnos como grupo social, también hay la proyección para desarrollar la marca en forma y para hacer una marca”, explicó el empresario.

García Estrada explicó que para la ampliación del proceso, el INAES apoyó también con recursos.

Para García Estrada, el apoyo a proyectos que ofrece el INAES, es la opción para que la gente no se vaya a buscar opciones a otros países,  y también para que los migrantes que sean deportados a México, desde Estados Unidos, tengan una mayor posibilidad de salir adelante.

 

Consulta la fuente original: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/02/25/1148547