Te invitamos a consultar la página de COFEPRIS para que estés informado oportunamente y elijas la mejor opción para tu recreación en un ambiente saludable:

Las actividades en aguas recreativas pueden tener efectos positivos y potencialmente negativos sobre la salud de los usuarios; los efectos negativos pueden presentarse debido a las características de las áreas de agua recreativa, por lo que la calidad de agua para uso recreativo en centros turísticos es un factor primordial para garantizar la protección de la salud de los usuarios.

En 2003, el Gobierno Federal emprendió una serie de acciones conjuntas con las Secretarías de Marina, Salud, Turismo y Medio Ambiente y Recursos Naturales, coordinadas por la Comisión Nacional del Agua, con el objeto de determinar la calidad de agua de mar para uso recreativo, a fin de brindar información confiable y oportuna a los usuarios, así como a las autoridades municipales y estatales donde se ubican los principales centros turísticos de México, de tal manera que se puedan tomar las medidas sanitarias necesarias en aquellos lugares que representen riesgos a la salud.

La calidad de agua de mar para uso recreativo con contacto primario es un factor primordial para garantizar la protección de la salud de los usuarios. Diversos estudios indican que las enfermedades de mucosas, piel y digestivas presentadas por bañistas, están relacionadas con los niveles de contaminación fecal. Por tal razón, se determinó que el indicador bacteriológico más eficiente para evaluar la calidad de agua de mar para uso recreativo de contacto, son los enterococos fecales, dada su capacidad de adaptación a las condiciones del agua de mar, así como de estar relacionado potencialmente con enfermedades como gastroenteritis, enfermedades respiratorias, conjuntivitis y dermatitis, entre otras.

Considerando que en la mayor parte de las playas del país existen factores que afectan la calidad del agua, como drenajes pluviales, descargas de aguas residuales, asentamientos irregulares que no cuentan con infraestructura de saneamiento y alcantarillado, embarcaciones, actividades de comercio informal y fileteo, así como la gran afluencia de bañistas en algunas temporadas del año; es compromiso de la Secretaría de Salud, a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) y las autoridades estatales de salud, mantener una vigilancia de la calidad del agua de mar, que permita, con un enfoque preventivo, informar al usuario para tomar la decisión de ingresar o no a una playa, dependiendo de los niveles de enterococos y la temporalidad de estos niveles en cada una de las playas sujetas a vigilancia.

Con base en estudios avalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se definió una serie indicadores asociados con un aumento en la frecuencia de diferentes tipos de enfermedad. Estos estudios indican que los síntomas gastrointestinales y los estreptococos/enterococos, pueden brindar una base científica lo suficientemente sólida para asociar un efecto sobre la salud humana con la calidad del agua recreativa.

En este sentido, para establecer el criterio de playa apta o no apta para uso recreativo, la Secretaría de Salud consideró un límite máximo de presencia de enterococos de 200 NMP/100 mL para considerar una playa como apta para su uso recreativo.

La COFEPRIS ha realizado acciones continuas de vigilancia de la calidad del agua de las playas desde 2003, para lo cual:

  • Instrumentó el Sistema Nacional de Información sobre la Calidad del Agua en Playas Mexicanas.
  • Elaboró el Manual Operativo del Proyecto Agua de Contacto.
  • Capacita al personal de las entidades federativas en la toma de muestras, para homologar las políticas y lineamientos en las 17 entidades que cuentan con litoral.
  • Evalúa los criterios de calidad de agua periódicamente y en su caso, modifica los niveles para considerar una playa apta o no apta para uso recreativo.
  • Caracteriza y delimita las playas que se tienen contempladas dentro del programa de vigilancia, para conformar un padrón de playas turísticas.

Actualmente, se vigilan 268 playas, en 65 destinos turísticos de 17 entidades federativas. Esta información se publica en la página de internet de la COFEPRIS, previo a cada periodo vacacional oficial (semana santa, verano y fin de año), a fin de que el público en general conozca la situación sanitaria del destino turístico de su interés.

Si bien se ha progresado en la protección de la calidad del agua de mar para uso recreativo con contacto primario, las condiciones en algunas playas continúan deteriorándose, como resultado de las actividades que se realizan en toda la cuenca. Considerando la complejidad de la problemática que se presenta, así como la multiplicidad de actores involucrados, las costas de nuestro país constituyen sitios donde se requiere la aplicación de políticas transversales para su mejoramiento y conservación.

Para lo anterior, se han instalado 40 Comités de Playas Limpias, los cuales están integrados por dependencias de los tres niveles de gobierno, instituciones educativas, del sector privado y asociaciones civiles, entre otros, que tienen como objeto promover el saneamiento de las playas y de las cuencas, subcuencas, barrancas, acuíferos, y cuerpos receptores de agua asociados a las mismas; así como prevenir y corregir la contaminación para proteger y preservar las playas mexicanas, respetando la ecología nativa y elevando la calidad y el nivel de vida de la población local, el turismo y la competitividad de las playas.